
Josefina Carbonell
Entender qué es una inspección OCA, cuándo es obligatoria y para qué sirve resulta fundamental para propietarios de locales comerciales, industrias, comunidades de vecinos y edificios públicos.
Qué es una inspección OCA en electricidad
Una OCA es una entidad técnica independiente, acreditada oficialmente por la Administración, autorizada para realizar inspecciones reglamentarias en instalaciones eléctricas de baja tensión. Su función es comprobar que el diseño, la ejecución y los componentes de la instalación cumplen con la normativa de seguridad industrial vigente.
La inspección se basa principalmente en el REBT (Real Decreto 842/2002) y en sus Instrucciones Técnicas Complementarias (ITC-BT), especialmente la ITC-BT-05 relativa a verificaciones e inspecciones.
Es importante destacar que el Organismo de Control Autorizado no ejecuta trabajos eléctricos. Las modificaciones, reparaciones o ampliaciones deben ser realizadas por un instalador electricista autorizado, quien emite el correspondiente certificado o boletín eléctrico.
Para qué sirve una OCA
La función principal de una OCA es actuar como entidad verificadora independiente que certifica que una instalación eléctrica es segura y cumple la normativa. Su intervención:
- Garantiza la protección de personas y bienes.
- Verifica protecciones contra cortocircuitos y sobreintensidades.
- Comprueba la correcta puesta a tierra.
- Asegura que el cuadro eléctrico y las canalizaciones están en buen estado.
Disponer de una inspección favorable evita sanciones administrativas, bloqueos en la legalización de la instalación o suspensiones del suministro eléctrico. En determinados locales de pública concurrencia o instalaciones de elevada potencia, la inspección OCA es un trámite imprescindible para obtener el alta o modificar el suministro.
Cuándo es obligatoria una inspección OCA
La inspección por parte de un Organismo de Control Autorizado es obligatoria en instalaciones que presentan mayor riesgo, potencia o complejidad técnica. A continuación, se detallan los principales supuestos regulados por el REBT.
1. Instalación eléctrica nueva o ampliación significativa
Cuando se ejecuta una instalación desde cero o se realiza una ampliación relevante —como aumento de potencia, incorporación de nuevos circuitos o modificaciones estructurales— puede ser obligatorio someterla a inspección.
En estos casos:
- Debe intervenir un instalador autorizado.
- Se elabora memoria técnica o proyecto eléctrico según la potencia.
- Se emite el certificado de instalación eléctrica.
Si la ampliación implica cambiar la potencia contratada de la luz, será necesario adaptar la instalación y, en determinados casos, pasar inspección OCA para su legalización ante la administración autonómica o la distribuidora.
2. Cambio de uso del inmueble
Cuando un local cambia de actividad (por ejemplo, de almacén a local comercial), la instalación eléctrica debe adaptarse al nuevo uso conforme al REBT. El cambio puede implicar modificaciones en protecciones, potencia o clasificación del riesgo.
En determinados casos, antes de solicitar el nuevo suministro o su modificación, será obligatoria la inspección por parte de una OCA, especialmente si el inmueble pasa a considerarse local de pública concurrencia.
3. Inspecciones periódicas obligatorias
Algunas instalaciones deben pasar inspecciones reglamentarias periódicas según la ITC-BT-05:
- Comunidades de propietarios con potencia instalada superior a 100 kW: cada 10 años.
- Garajes comunitarios con más de cinco plazas: cada 5 años.
- Locales de pública concurrencia (bares, tiendas, academias, oficinas abiertas al público): cada 5 años.
- Instalaciones industriales de determinada potencia o riesgo: según periodicidad establecida.
Estas revisiones garantizan que la instalación sigue siendo segura con el paso del tiempo y permiten detectar riesgos como una posible sobrecarga eléctrica o deficiencias en protecciones.
4. Subsanación de defectos detectados
Si una inspección detecta deficiencias graves o leves, se emite un dictamen desfavorable o condicionado. El titular debe corregir los defectos dentro del plazo establecido (habitualmente entre 3 y 6 meses según gravedad y normativa autonómica).
Tras la corrección, es obligatorio solicitar una nueva inspección de subsanación por parte de la misma OCA. Mientras exista un dictamen negativo, la instalación no puede legalizarse ni ponerse en servicio.
5. Tras accidentes o sucesos excepcionales
Después de incendios, inundaciones, sobrecargas graves o cualquier incidente que pueda afectar la seguridad eléctrica, es necesaria una nueva inspección OCA. El objetivo es verificar que las reparaciones cumplen la normativa y que no existen riesgos residuales antes de reanudar la actividad, evitando situaciones como un corte de luz prolongado derivado de fallos estructurales.
Instalador autorizado y OCA: funciones diferenciadas
Es fundamental distinguir responsabilidades:
- El instalador autorizado ejecuta los trabajos eléctricos y certifica la instalación.
- La OCA inspecciona y verifica el cumplimiento normativo.
Ambos perfiles son complementarios dentro del sistema de seguridad industrial y garantizan la legalidad y seguridad de la instalación eléctrica.
Conclusión: seguridad, normativa y responsabilidad
La inspección OCA es un mecanismo esencial para asegurar que una instalación eléctrica cumple con el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión y mantiene las condiciones de seguridad exigidas por la ley.
Ya sea en instalaciones nuevas, ampliaciones, cambios de uso o revisiones periódicas, cumplir con las inspecciones reglamentarias evita sanciones, protege a las personas y garantiza la continuidad del suministro eléctrico. Mantener la instalación actualizada y correctamente certificada no es solo una obligación legal, sino una inversión en seguridad y tranquilidad.











