
Josefina Carbonell
Este cambio ya está generando movimientos en fabricantes, distribuidores e instaladores, y marcará un antes y un después en la evolución de los precios del autoconsumo fotovoltaico durante los próximos años, especialmente en un contexto donde cada vez más empresas apuestan por la energía renovable para empresas en España.
Qué ha cambiado en la política fiscal china
El eje de esta transformación es la eliminación progresiva de las devoluciones del IVA que hasta ahora recibían los fabricantes chinos por la exportación de paneles solares, componentes fotovoltaicos y baterías. Este incentivo fiscal permitía vender estos productos en el mercado internacional a precios muy competitivos, influyendo decisivamente en la caída de costes que ha caracterizado al sector durante la última década.
Con la retirada de este mecanismo, el coste real de exportar tecnología solar aumenta, y ese incremento se traslada inevitablemente a toda la cadena de valor hasta llegar al consumidor final.
Calendario de aplicación y regla clave
El calendario establecido distingue entre dos grandes grupos de productos. En el caso de los paneles solares y sus componentes, la eliminación del incentivo fiscal es total a partir del 1 de abril de 2026. Desde ese momento, los módulos fotovoltaicos que lleguen al mercado europeo incorporarán un sobrecoste estimado cercano al 9%, algo que puede influir en la decisión sobre si vale la pena instalar placas solares en el corto plazo.
Para las baterías de almacenamiento, la transición es gradual. A partir de abril de 2026 la devolución se reduce parcialmente, y a comienzos de 2027 desaparece por completo. En este contexto, también cobra relevancia analizar soluciones como la batería virtual en España como alternativa o complemento al almacenamiento físico. Un detalle fundamental es que el precio no depende de la fecha de compra ni de fabricación, sino de la fecha de salida del producto del país exportador.
Por qué se produce este cambio ahora
La decisión responde a una situación de desequilibrio en la industria solar mundial. En los últimos años se ha producido una sobreproducción masiva de componentes fotovoltaicos, con una capacidad instalada que supera ampliamente la demanda global. Este exceso ha provocado una guerra de precios que ha llevado a muchas empresas a vender por debajo de coste, sosteniéndose gracias a incentivos fiscales.
La retirada de estas ayudas busca sanear el mercado, reducir la presión financiera sobre los fabricantes y estabilizar un sector que, pese a su crecimiento, estaba operando con márgenes insostenibles.
Cómo afectará a los precios de las instalaciones solares
La eliminación de las devoluciones del IVA supone un incremento directo en los costes de exportación. Sin embargo, el impacto final en el precio de una instalación fotovoltaica dependerá de varios factores: la estrategia de los fabricantes, el nivel de competencia, el stock disponible y el contexto geopolítico.
Se manejan distintos escenarios. En uno más moderado, parte del aumento podría ser absorbido por los fabricantes para mantener cuota de mercado. En escenarios intermedios, la mayor parte del coste se trasladará al comprador, provocando subidas progresivas a lo largo de 2026. En un escenario más tenso, con recortes de producción o problemas logísticos, el encarecimiento podría ser mayor y más rápido.
Además, el impacto variará según la tecnología del panel, especialmente en función de los tipos de paneles solares disponibles y su eficiencia.
Qué significa esto para el mercado español
En España, el efecto real de esta reforma fiscal estará condicionado por tres elementos principales. El primero es el stock existente: mientras haya inventario adquirido bajo las condiciones antiguas, el mercado puede experimentar una cierta estabilidad temporal.
El segundo factor son los plazos de fabricación y entrega. La anticipación de pedidos para esquivar la subida puede generar cuellos de botella, retrasos y presión logística. El tercero es la gestión contractual: los proyectos con precios y plazos cerrados estarán mejor protegidos que aquellos que se negocien en un entorno de mayor volatilidad, algo especialmente relevante para quienes gestionan gestión energética para empresas.
Cuándo se notará la subida de precios
Aunque las fechas oficiales están claras, el mercado suele anticiparse. A lo largo del primer trimestre de 2026 podrían comenzar ajustes moderados, intensificándose a partir de abril. A finales de 2026, algunos componentes podrían situarse hasta un 14% por encima de los precios de finales de 2025, aunque estas cifras son estimaciones sujetas a múltiples variables y a la evolución general de los precios de la electricidad en España.
Qué puedes hacer si planeas instalar autoconsumo
Ante este nuevo escenario, la planificación se vuelve clave. Tomar decisiones con antelación, comparar distintas soluciones técnicas, asegurar precios y plazos por escrito y valorar la incorporación de almacenamiento energético puede marcar una diferencia significativa en el coste final del proyecto.
También es recomendable analizar alternativas tecnológicas y geográficas para reducir la dependencia de un único origen de suministro y apoyarse en una auditoría energética que permita dimensionar correctamente la instalación.
Horizonte 2026-2027: una nueva etapa para la fotovoltaica
La retirada de los incentivos fiscales chinos pone fin a una etapa de precios excepcionalmente bajos en la energía solar. A medio plazo, este ajuste puede favorecer un mercado más estable, con mayor previsibilidad y sostenibilidad económica.
Para el consumidor, el mensaje es claro: la energía solar seguirá siendo rentable, pero la era de oportunidades basadas únicamente en precios mínimos está llegando a su fin. A partir de ahora, una buena planificación y un análisis informado serán tan importantes como la propia tecnología instalada, especialmente si se combinan con estrategias de optimización de gastos energéticos.












