
Josefina Carbonell
Consumo eléctrico en segundas residencias: el enemigo silencioso
Uno de los principales problemas en una casa vacía es el llamado consumo fantasma. Los electrodomésticos en standby pueden representar hasta un 10 % del consumo anual. Televisores, routers, microondas o cargadores siguen utilizando entre 1 y 5 W constantes, incluso cuando aparentemente están apagados.
Además, el frigorífico funcionando todo el año, los termos eléctricos activos sin necesidad o la iluminación exterior mal programada incrementan el gasto eléctrico en viviendas de uso ocasional. Controlar estos elementos es clave para reducir el consumo eléctrico en una casa vacía y entender qué es lo que más consume luz en una casa.
Potencia contratada y suministro eléctrico: adaptación al uso real
Las necesidades energéticas de una vivienda habitual no son las mismas que las de una residencia secundaria. Ajustar la potencia contratada puede suponer un ahorro fijo mensual importante, especialmente si analizas previamente cómo cambiar la potencia contratada de la luz. Si la vivienda solo se utiliza en verano, es posible reducir la potencia a 2,3 kW durante los meses de invierno, disminuyendo el coste fijo de la factura.
En casos de largos periodos sin uso, también puede valorarse la baja temporal del suministro eléctrico. Antes de tomar esta decisión, conviene conocer cuánto cuesta dar de alta la luz por primera vez, ya que reactivar el suministro puede implicar ciertos costes.
Trucos prácticos para ahorrar luz en una casa vacía
1. Desconectar completamente los aparatos eléctricos
Utilizar regletas con interruptor o desconectar directamente los dispositivos evita el consumo en standby. Si la vivienda no se va a utilizar durante semanas, puede ser recomendable cortar el suministro desde el cuadro eléctrico, siempre que no sea necesario mantener electrodomésticos activos.
2. Control inteligente mediante domótica básica
La domótica asequible permite controlar enchufes, iluminación o termos eléctricos desde el teléfono móvil. Los enchufes inteligentes y temporizadores programables ayudan a activar dispositivos solo cuando sea necesario. Si quieres profundizar en su funcionamiento, puedes consultar para qué sirve un enchufe inteligente. Por ejemplo, programar el termo eléctrico para que funcione únicamente el día de llegada evita días de consumo innecesario.
3. Gestión eficiente del frigorífico
Si la vivienda permanece vacía durante meses, puede vaciarse y desconectarse el frigorífico. En estancias cortas y periódicas, conviene revisar su clasificación energética y analizar el consumo eléctrico de un frigorífico para estimar su impacto anual.
Eficiencia energética en viviendas vacacionales
Invertir en eficiencia energética en una segunda vivienda tiene un retorno claro a medio plazo y forma parte de lo que se entiende por ahorro energético.
Electrodomésticos con etiqueta energética alta
Los electrodomésticos con clasificación A o B (según la escala actual de la A a la G) consumen hasta un 60 % menos que modelos antiguos. Un frigorífico eficiente puede consumir alrededor de 100 kWh al año, frente a los 300-400 kWh de uno obsoleto. Sustituir equipos antiguos reduce el consumo eléctrico estructural y ayuda a mejorar la eficiencia energética de una vivienda.
Aislamiento térmico y orientación
El aislamiento influye directamente en el uso del aire acondicionado y la calefacción. Bajar persianas en verano, instalar toldos o ventilar en horas frescas reduce la necesidad de climatización. Si buscas más recomendaciones prácticas, puedes aplicar estrategias para reducir el consumo eléctrico de tu casa también en periodos vacacionales.
La orientación también importa. En viviendas orientadas al sur, aprovechar la luz solar en invierno ayuda a reducir la calefacción. En orientaciones norte, instalar burletes, alfombras o mejorar el sellado de ventanas disminuye las pérdidas térmicas.
Tarifa eléctrica y mercado energético: elegir bien también es ahorrar
No todo el ahorro depende del consumo. Elegir la mejor tarifa de luz para segunda vivienda puede marcar la diferencia. Las tarifas con discriminación horaria permiten pagar menos en periodos valle, ideales para concentrar el uso eléctrico en fines de semana o estancias concretas. Entender cómo funciona la discriminación horaria de la luz o cuáles son las horas valle de electricidad es fundamental para optimizar el ahorro.
Comparar tarifas del mercado regulado y libre, revisar condiciones y ajustar la potencia contratada son acciones fundamentales para optimizar la factura de luz. También conviene revisar periódicamente el precio de la luz hoy en España para adaptar hábitos de consumo a las horas más económicas.
Territorio y estacionalidad: adaptar el consumo al clima
En zonas costeras con uso estival, el mayor consumo se concentra en aire acondicionado y refrigeración. En áreas de montaña o interior, el gasto principal puede estar en calefacción eléctrica. Analizar el clima del territorio permite diseñar una estrategia personalizada de ahorro energético.
En regiones con alta radiación solar, la instalación de pequeños sistemas de autoconsumo puede ser una alternativa interesante para reducir costes estructurales a largo plazo, especialmente si se valora si vale la pena instalar placas solares.
Conclusión: ahorro eléctrico con impacto real
Ahorrar luz en una segunda vivienda es una combinación de tres factores: reducir consumos invisibles, mejorar la eficiencia energética y optimizar la tarifa eléctrica. Ajustar la potencia contratada, eliminar el standby, invertir en electrodomésticos eficientes y adaptar el uso al clima son medidas sencillas que pueden reducir significativamente la factura anual.
Para propietarios de viviendas vacacionales, aplicar estas estrategias no solo implica pagar menos, sino también revalorizar el inmueble y contribuir a un consumo energético más responsable. Revisar hoy mismo la instalación eléctrica, la potencia contratada y los hábitos de uso puede marcar la diferencia en el próximo recibo.






Trucos prácticos para ahorrar luz en una casa vacía




