
Josefina Carbonell
Más de la mitad de la población vive en edificios residenciales, lo que convierte al autoconsumo colectivo en una herramienta clave para la transición energética urbana. A continuación, analizamos qué es el autoconsumo compartido, qué dice la normativa en España, qué modalidades existen y cómo puede beneficiar económicamente a una comunidad.
Marco normativo y contexto energético en España
El autoconsumo compartido está regulado por el Real Decreto 244/2019, que establece las condiciones administrativas, técnicas y económicas del autoconsumo eléctrico. Esta normativa eliminó barreras y simplificó el proceso para que comunidades de propietarios puedan instalar sistemas fotovoltaicos conectados a varios consumidores.
En paralelo, factores como la subida de los peajes eléctricos o las variaciones fiscales han impulsado a muchas comunidades a buscar alternativas que reduzcan su dependencia del mercado. De hecho, comprender el impacto del aumento del IVA en la energía ayuda a contextualizar por qué el autoconsumo gana protagonismo.
Para implantar el sistema en una comunidad, la ley fija que al menos el 75% de los vecinos debe votar a favor del proyecto y acordar coeficientes de reparto, modalidad y presupuesto.
Qué es el autoconsumo compartido y cómo funciona
El autoconsumo compartido consiste en una instalación fotovoltaica que genera electricidad para varios usuarios conectados. En lugar de que cada vivienda instale paneles individuales, se diseña un sistema común cuya producción se reparte entre los participantes según criterios previamente establecidos.
Antes de dar el paso, muchas comunidades se preguntan si realmente vale la pena instalar placas solares, especialmente cuando se trata de una inversión colectiva. La respuesta suele depender del consumo anual, la superficie disponible y el marco de compensación de excedentes.
Modalidades de autoconsumo colectivo
1. Sin excedentes
Incluye un sistema antivertido que impide inyectar energía sobrante a la red. Es habitual cuando la producción se destina a cubrir consumos comunes como iluminación o ascensores.
2. Con excedentes acogido a compensación
La energía no consumida se vierte a la red y se descuenta posteriormente en la factura eléctrica. Este sistema simplificado permite monetizar excedentes sin trámites complejos.
3. Con excedentes no acogido a compensación
Permite vender la energía sobrante en el mercado eléctrico, aunque exige mayor gestión administrativa.
Beneficios económicos para comunidades de vecinos
El principal atractivo es el ahorro en la factura eléctrica. Este ahorro se produce por varias vías:
- Menor dependencia del precio del kWh: generar electricidad propia reduce la exposición a la volatilidad del mercado. Analizar el precio del kWh en España permite entender el potencial de ahorro.
- Optimización de costes colectivos: dividir la inversión reduce el coste individual y mejora la rentabilidad.
- Subvenciones públicas: existen subvenciones para eficiencia energética en España que, aunque muchas están orientadas a empresas, marcan la tendencia institucional hacia el impulso renovable.
- Gestión eficiente del consumo: aplicar estrategias similares a la gestión energética permite maximizar el rendimiento de la instalación.
En términos generales, la amortización puede situarse entre 5 y 8 años, dependiendo del tamaño del sistema y del patrón de consumo.
Autoconsumo y optimización del gasto energético
Además de generar electricidad propia, las comunidades pueden complementar la instalación con medidas como el ajuste de potencia contratada o la revisión de tarifas. En algunos casos, también resulta útil evaluar opciones y comparar electricidad en España para optimizar contratos vinculados a suministros comunes.
Otra estrategia interesante es aplicar principios de load shifting, desplazando consumos a horas de mayor producción solar para maximizar el autoconsumo instantáneo.
Conclusión
El autoconsumo compartido representa una solución eficiente para comunidades de vecinos que desean reducir gastos, mejorar la sostenibilidad del edificio y ganar independencia energética. Con un marco legal consolidado y un entorno energético cambiante, apostar por la energía solar colectiva es una decisión estratégica que combina ahorro económico, eficiencia y compromiso ambiental.






Modalidades de autoconsumo colectivo




